
El community manager puede ser interno o externo, en este último caso se trata casi de un ronin, de una especie de mercenario, que con profesionalidad y oficio debe impregnarse de la esencia de la empresa para la que va a trabajar, identificarse con sus objetivos y reconocer sus procesos básicos… todo para convertirse en epidermis de la organización en el entorno social media, y adquirir una voz que sería la de la propia organización, eso si, modulada inteligentemente de acuerdo a las normas de protocolo del nuevo paradigma.
Recientemente han surgido voces alertando sobre una posible burbuja del social media. Curiosamente tienen lugar estas profecías en un momento de clara decadencia de los medios tradicionales, que no dejan de perder espectadores (saturados seguramente de tanto mensaje unidirecional) y que conmocionados, como un boxeador a punto del ko, en muchos casos no saben reaccionar. Nuestra impresión es que el social media ha venido para quedarse, que es mucho más que una moda pasajera. Se trata seguramente, el tiempo lo dirá cuando pueda tomarse perspectiva, de un hito histórico comparable en alcance a la revolución industrial.
Del mismo modo que con la industrialización del siglo XVIII aparecieron nuevas figuras profesionales, el community manager y otros perfiles profesionales relacionados, han venido para quedarse. Realizan una función importante y necesaria en la nueva realidad de la comunicación, todavía quizás no demasiado reconocida. Quede aquí nuestro pequeño homenaje.
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(Imagen: zabriskiepoint)
